jueves, 18 de julio de 2013

Primaveras Mundiales, Terrorismo Nacional

Una de las entradas anteriores (Demagogos Extranjeros, Estadistas Colombianos http://juanmcr.blogspot.com/2012/10/demagogos-extranjeros-estadistas.html), mencionaba la diferencia en la forma de juzgar las medidas populistas de los gobernantes, y de la forma en que esas medidas por ser de acá y de un presidente que los medios quieren eran vistas bien, y medidas similares de gobiernos de izquierda latinoamericana eran vistas como populistas. Para mi ambas son populistas y muestran lo cerca que están los extremos y...

Hoy voy a escribir de los mismos, pero en sentido contrario (ya podría ser reina de belleza ¿no?)

Desde el año pasado (¿o antepasado?) los medios nos muestran las maravillas de las protestas en otros países, "La Primavera Árabe", "Los Indignados en Europa", los que ocuparon Wall Street, las actuales protestas en Brasil, hablan de ellas, cubren cada una, mencionan la valentía, se alegran del nacimiento de una nueva ciudadanía que lucha por sus derechos. Todo es comprensión y cariño hacia los manifestantes, hay esperanzas de un mundo mejor, la policía obra mal al reprimir con fuerza esos movimientos legítimos. Pero llegamos a Colombia y la cosa cambia.

Si protestan los campesinos en Catatumbo: Seguramente están infiltrados o, por lo menos, amenazados por los guerrilleros, porque esos campesinos brutos y salvajes no saben ni qué es lo que están pidiendo. Y seguramente lo único que les interesa es seguir sembrando cultivos ilícitos (se dice de uso ilícito)

Protestan los cafeteros: La extrema derecha y la guerrilla se están aprovechando de esos desagradecidos para fregar al gobierno. Porque se les ha dado plata, mucha plata (no interesa saber quiénes reciben esa plata y qué hacen con ella)

Protestan en Arauca: esos sí, sin duda son guerrilleros fundamentalistas en contra del progreso, y bien que detengan a ese profesor guerrillero que los lidera (de esta protesta creo que ya ni se acuerdan)

Protestan en Guapi: Esos negros ni siquiera merecen aparecer en pantalla ni ser escuchados en radio

Protestan pequeños mineros: Ah no, en Caracol tv dijeron que esos eran los que hacían daño al medio ambiente, que los prohíban, y los saquen de allá para que dejen de fregarnos a nosotros y a nuestros hijos (desarrollo sostenible).

Protestan profesores: No son sino unos perezosos y mamertos a los que no les gusta trabajar. Ojalá privaticen eso y los pongan a trabajar de verdad

(De esta ya ni me acordaba) Protestan los Nasa: Irracionales, hasta hicieron llorar a ese pobre soldado, y ellos que solo están allí para protegerlos y servirles

Ninguna protesta, ninguna, es justa, todas afectan la "libre movilidad" el derecho a la no protesta, todas son oportunistas y salidas de contexto. La labor del ESMAD -que ayer ocasionó dos muertes en el corregimiento de Irra (Quinchía-Risaralda) (Hoy 19/07/2013 Prensa Rural confirmó que no se produjó ninguna muerte http://prensarural.org/spip/spip.php?article11392 situación que considero no altera el sentido de este comentario)- es aplaudida, porque están "garantizando nuestros derechos".

Eso somos, los micrófonos y las cámaras solo están abiertas libremente para el gobierno y las fuerzas militares, los lideres de las protestan son buscados para juzgarlos y hasta regañarlos en público.

Tal vez tiene que ver con esto:

"Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en llovizna cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los niguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanías.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata".

(Los Nadies. El libro de los abrazos-Eduardo Galeano).


Tal vez estemos en el país de los nadies

sábado, 15 de junio de 2013

Sueños y Deseos para un Gran Amigo

Aunque antes había oído hablar de él, y lo había visto dos veces, pero apenas en la entrada de su casa y en visitas muy cortas, lo conocí apenas en 2011, me recibió muy bien, en medio de su más reciente crisis, me atendió, me enseñó, me brindó nuevas opciones y visiones de la vida… 

Por eso siento tanto apego y tanto cariño por Casanare, por eso y porque lo he conocido a fondo, desde la ruralidad y sus conflictos, me atrevo a opinar desde el corazón acerca de su situación y de sus realidades, por eso me atrevo a criticar situaciones, a sugerir soluciones, por eso  y porque también reconozco su belleza y sus cualidades, no me siento como un intruso o un vecino criticón cuando lo hago.
Aclarando mi situación sentimental, diré que, como a todos los casanareños, me preocupa la situación del departamento, y las elecciones de mañana 16, porque se da uno cuenta que falta mucho para lograr que la inconformidad y los valores de la mayoría se manifieste en las urnas.

Sin embargo esta noche, bajo la lluvia que cae y que me recuerda aquella época de lluvias que termino acabando el acueducto de Yopal, bajo esta lluvia, me atrevo a soñar, a pensar en escenarios posibles y maravillosos. Recuerdo por ejemplo esto: “PARÁGRAFO 1o. Deberá repetirse por una sola vez la votación para elegir miembros de una corporación pública, gobernador, alcalde o la primera vuelta en las elecciones presidenciales, cuando los votos en blanco constituyan mayoría absoluta en relación con los votos válidos. Tratándose de elecciones unipersonales no podrán presentarse los mismos candidatos, mientras que en las de corporaciones públicas no se podrán presentar a las nuevas elecciones las listas que no hayan alcanzado el umbral.” (Artículo 258 de la Constitución), y pienso que sería buenísimo que se pudiera aplicar este paragráfo, que la gente de Casanare supiera el poder que tiene mañana y se convirtiera en ejemplo nacional de democracia y valor ciudadano. Por ahora esto solo será un sueño, lo sé, me enteré de las campañas, las rifas, la repartición de plata; escuché las opiniones de mucha gente que sigue pensando por ejemplo que “lo malo no es que roben, sino que no hagan nada”, de gente que sabe que van a elegir a alguno de los mismos, pero que creen que no hay más opción y que toca escoger al menos peor.


Eso sí, querido Casanare, por todo lo que hemos vivido, por todo lo que seguiremos viviendo, espero que mañana en la noche, al llegar a tu tierra nuevamente, me sorprendas con la noticia de que mi sueño se ha convertido en realidad.

sábado, 16 de febrero de 2013

Trabajo en equipo

La maravilla de este blog, es que parte de las cosas que escribo acá son patrocinadas por la locomotora petrolera, ellos no saben, pero el patrocinio es bueno. En esta ocasión, la locomotora contribuyo generosamente en que yo puede contarles de un nuevo abono orgánico empleado en grandes plantaciones de plátano (del que ustedes compran allá en la capital para hacer los tan amados patacones), plantaciones forestales, de eucalipto y caucho, principalmente, y algunos otros cultivos de menor tamaño, como yuca y maíz.

Aunque pareciera un tema poco interesante, tiene varios ingredientes dignos de ser comentados acá. Uno de ellos , y tal vez el principal, es el esfuerzo de todas las instituciones del estado para lograr este desarrollo agrícola que tanta falta le hacia al país rural. Pues sí, en este experimento participaron fuerzas militares, policía  administraciones locales, periodistas,  gobiernos regionales, organismos de control, gobierno nacional y muchos filántropos que quieren "refundar el campo".

Otro de los puntos que vale la pena mencionar, es que se tuvo en cuenta una de la regiones olvidadas de la nación, la Orinoquia como sitio de investigación que permitiera la implementación de estas nuevas técnicas en le resto del territorio nacional, pareciera ser la idea de los sectores involucrados en este plan. Y lograron llevar esta idea a muchos territorios.

Podría quedarme enumerando los elementos destacables, pero eso alargaría la historia y no podría contarles de que se trata este avance agrícola, así que mejor vamos a lo que vinimos:

Muchas y muchas fosas comunes fueron sembradas en las veredas de esta parte del país y ahora hay grandes plantaciones en estos lugares, plantaciones que extrañamente en su mayoría, pertenecen a nuevos dueños. Al parecer este nuevo abono orgánico-antrópico le confiere muy buenas propiedades a los productos sembrados con esta técnica,  pues como dije antes, son muchos los lugares en los que se observa evidencia de sufrimiento, tortura y asesinato (carros abandonados en medio de la nada, testimonios de personas de la zona, alteraciones notorias en el entorno) que actualmente están protegidas por diferentes tipos de monocultivo. Y no son solo  la fosas comunes, también el despojo y la colonización por parte de grandes terratenientes de terrenos expropiados a la fuerza o lugares abandonados por desplazamiento.


Todavía estamos a tiempo de agradecer y premiar a todas las personas y entidades que participaron de este esfuerzo conjunto, que tan buenos resultados ha dado para la sociedad colombiana. Escuchar lo que tiene que decir el señor Martin Llanos y su combo sería un buen comienzo.

viernes, 11 de enero de 2013

De Sequías y Otros Mitos II

Nuevamente, y como cada una de las temporadas secas del país, nos empezaron a bombardear con noticias de sequías, cubrimiento especial desde las bocatomas, acueductos, cauces secos de ríos, transmisiones en vivo, entrevistas con dirigentes regionales que normalmente son invisibles, etc. Por estos días nuestra actitud de vecinos entrometidos hizo que el presupuesto noticioso se fuera para Venezuela y dejáramos los acueductos de Honda, Ibagué, y municipios de Cundinamarca (porque Yopal y sus casi dos años sin acueducto, no entra en esta  oleada de interés) olvidados, pero me temo que en pocos días volverá la andanada delirante de este tipo de noticias.

No pienso contradecir la teoría del cambio climático, pues no tengo ningún fundamento científico, empírico,  o lo que sea, para hacerlo. Pero sí me gustaría que se incluyeran muchas más visiones en el análisis y cubrimiento.

Nadie piensa si quiera en el aceleradísimo paso de país rural a país urbano que tuvimos, y que provoca una fuerte presión sobre los sistemas de distribución de agua potable de los centros urbanos, que en su mayoría fueron diseñados para poblaciones menores y estáticas y que también provoca contaminación (por disposición inadecuada de aguas servidas y residuos sólidos) y la degradación (por construcciones sobre rondas hídricas, talas y quemas para facilitar construcciones)  de otras fuentes que podrían ser empleadas como solución . Tampoco pensamos en el cambio de usos de los suelos, un ejemplo claro son los llanos orientales, en donde la gente del campo estaba acostumbrada a vivir con el ciclo natural del agua en esas zonas y tenía diseñadas estrategias para captar el liquido durante la larga temporada seca; pero a partir de los cultivos de palma, la ampliación de la frontera arrocera y la exploración y explotación petrolera, han visto como la dinámica hídrica de la zona se transforma aceleradamente y empiezan a sufrir por la escasez de este elemento.

Tampoco se habla del ya mencionado aumento en la construcción de represas, distritos de riego y más de esos motores del progreso que pretenden controlar los flujos de agua de las regiones, para que solo los que pueden pagar hagan uso de nuestra sagrada agüita.

Pero no, preferimos seguir culpando a la naturaleza. Esa es una buena forma de desentendernos de problema, y también es una buena forma de seguir, cada vez con más fuerza sufriendo los opuestos excesivos de inundaciones y sequías. 

Mitificamos estas situaciones y sus causas para desentendernos de ellas en lo practico y para sufrirlas como castigos divinos cada vez que sucedan. Así se hace  más fácil cargar con nuestras conciencias, la individual y la colectiva. Solo cambiando nuestra visión y haciéndonos responsables de nuestros actos podremos dar el giro que necesitamos para revertir esta clase de situaciones y para salir del abismo en el que os sumergimos tan aceleradamente.

Para que esto no termine como un articulo de superación personal, mejor dejo hasta ahí, los consejos se los dejo a los que ganan plata dándolos.

Hasta pronto

lunes, 24 de diciembre de 2012

Paraísos al borde del abismo


Aunque a menudo y con toda la razón me cuestiono sobre las implicaciones morales de mi trabajo, y de la idoneidad de mis opiniones políticas y ambientales después de desempeñar mis labores profesionales, pero esas discusiones las dejaré para un futuro en el que tenga mayor claridad conceptual y una argumentación más fuerte para poder analizar la situación desde los diversos contextos y puntos de vista que ofrece nuestro país. 

Por ahora diré que una de las cosas buenas (desde el plano estrictamente individual) de mi trabajo, es que me permite conocer rincones insospechados de una región desconocida y subvalorada por los colombianos, pero muy querida por las empresas petroleras, palmeras, ganaderas, y otras muchas cada día más. Permite, digo, conocer rincones insospechados de la Orinoquia colombiana, como el último en el que estuve, un rincón olvidado, del Arauca olvidado, un lugar que a pesar de estar separado del Casanare por un río (el Casanare), es muy diferente a lo que había conocido en el último año. Son diferencias desde el punto de vista estructural, dinámico, y otras cosas aburridas que harían que pierda lectores si las explico; pero también son diferencias respecto al estado de conservación de los ecosistemas y la fauna. En esta situación tiene mucho que ver las condiciones de orden público y de difícil acceso a la zona, y el relativo despoblamiento humano (25 casa habitadas en 50 mil hectáreas). La abundancia de aves, mamíferos, reptiles que hay en aquel lugar es impresionante. Manadas de cientos de chigüiros, decenas de venados, miles de aves, babillas, tortugas, araguatos, perros de agua, zorros… (hablo solo de los que yo vi, hubo quienes incluso tuvieron la suerte de ver un puma) le dan a la zona un colorido y un dinamismo paisajístico impresionante.
Además esta situación es una muestra de lo fácil que puede convivir la gente con su entorno, en la zona cazan, les gusta comer carne de monte, sin embargo descubrieron una forma de hacerlo de tal manera que no afecte a las poblaciones -todo esto, como siempre acá, es análisis subjetivo, visual y sentimental, sin ningún rigor científico positivista- también es una zona netamente ganadera, pero las vacas conviven en relativa armonía con los animales nativos.

Es ahí donde uno piensa con dolor real, ¿Qué pasará dentro de un año cuando hagan exploración sísmica y, si aplica, las posteriores etapas de la exploración/explotación petrolera? Y las respuestas, ninguna  de ellas, son alentadoras. Empecemos por la cantidad de gente, materiales, y vehículos que ingresarán de sopetón al área, solamente el ruido ahuyentará a la fauna, que hasta el momento no se ahuyenta con la presencia  humana, y mejor no seguir con el análisis de todo el proceso para evitar transmitir la depresión que causan esas reflexiones. Y lo peor es saber que no es solo esa área, si no muchas más. Eso sí, esta vez voy a mantener mi fe puesta en que mi trabajo y el de mis compañeros contribuirá a que este lugar no se vea tan afectado por la empresa que es Colombia, pero que Colombia (la real) no quiere ni poquito.

Crucemos pues los dedos juntos

viernes, 16 de noviembre de 2012

Hoy estoy indignado y escribo con y desde esa indignación.

La palabra ha perdido sentido, lo se, y he criticado muchas veces a quienes tienen por costumbre indignarse, pero esto que tengo ahora es indignación, pura, dura y real.

Acabo de ver el vídeo en el que varios soldados hacen polígono con su mascota. Al principio las imágenes me causaron malestar real (bajada de tensión, revoltura en el estomago, dolor de cabeza) y rabia con los soldados, pero inmediatamente después, ese malestar y esa rabia se fueron hacia el sistema guerrerista en el que nos movemos actualmente, en el que la juventud es obligada - bien sea por razones económicas, de exclusión social o de coacción pura y dura- a formar parte de esta guerra sin sentido (ninguna lo tiene realmente), separados de su hogar, de su comunidad, de su vida, para convertirlos en maquinas de matar y en carne de cañón, mientras los interesados en mantener este sin sentido histórico colombiano se dan vida de reyes. He visto muchos regresar a sus vidas convertidos en entes sin alma, sin ese brillo en sus ojos, con ansias de volver a empuñar un arma, he visto también a muchos pasar de un bando al otro, o convertirse en simples gatilleros, porque la conversión es perfecta, la maquina de hacer guerreros funciona y está muy bien aceitada.

Desde lo urbano es fácil condenar a estos jóvenes por sus acciones, pero cuando se conoce daño que les causaron en su instrucción militar, se entienden sus acciones, ellos no deben ser juzgados, ellos deben ser acompañados por psicólogos y demás profesionales que puedan devolverles lo humano que les robaron. Quien debe ser juzgada es esta sociedad, que ha permitido que generaciones enteras se pierdan en el infierno de la guerra, que incluso piden que se siga reclutando, para garantizar ese falso bienestar al que nos acostumbraron en las ciudades.

Por varios motivos, morales, políticos, personales, tuve la suerte de no tener que hacer parte del desastroso ejercito colombiano, por suerte tampoco tuve que pertenecr a ninguno de los otros bandos que a la fuerza o mediante diferentes estrategias reclutaban (reclutan) niños, amigos, en mi pueblo. Creo que esa fue la mejor cosa que hasta ahora a sucedido en mi vida, y por esas mismas razones, no puedo tolerar que se siga cometiendo el crimen del servicio militar obligatorio y las demás formas de reclutamiento forzado... ¿ Héroes? Héroes serían todos si pudieran hacer sus vidas, héroes que trabajan el campo, héroes que deciden estudiar, héroes que tienen una familia... sin la sombra de las atrocidades que les toca vivir en la guerra.

Perdonaran el desorden de ideas y la terrible redacción, pero es que esta indignación no deja pensar con cabeza fría

domingo, 21 de octubre de 2012

Demagogos Extranjeros, Estadistas Colombianos


Esta será una entrada corta, para no perder la costumbre de escribir.

Desde hace varios años he visto, con mucha tristeza,  a la gente de veredas en Cundinamarca, Meta y Boyacá, salir a recibir las limosnas estatales, convertidas en subsidios, que les corresponden por ser pobres y pobrecitos campesinos que viven en esas zonas que a muchos de nosotros, nos producen alergia física y mental. También he visto, cómo la gente se acostumbra  a estas limosnas, (¿el cual es el fin último de las limosnas?) y acuden desde lugares lejanos, para recibir cantidades de dinero, que no son suficientes para nada, ni justifican el esfuerzo, pero que cómo toda limosna, se vuelven necesarias.

Estos subsidios y todos los subsidios, son, desde mi punto de vista, un exceso de demagogia y una forma de mantener la relación de dependencia directa de los ciudadanos hacia el estado y no permiten el crecimiento personal y comunitario. ¿Qué pasaría si en vez de dar un subsidio de alimentación infantil de 70 mil pesos a cada familia de una vereda o inspección, se invirtiera ese dinero para desarrollar proyectos comunitarios, que garanticen la soberanía alimentaria de la zona? ¿No sería eso de verdad poner a las “familias en acción”? Pero eso eliminaría las posibilidades de presionar a los individuos al momento de buscar votos (durante las elecciones nacionales, parlamentarias y regionales pasadas la amenaza “si eligen a tal o cual que no es uribista, se quedaran sin subsidios” surgieron a lo largo y ancho del país) y no tendría los efectos electorales que buscan las limosnas.

Pero, oh sorpresa, los mismos que critican porque sí a los gobiernos de izquierda latinoamericana y que los califican como populistas y demagogos,  por desarrollar programas, que por mi ignorancia sobre ellos no puedo analizar, esos mismos digo, son los mismos que alaban la entrega de subsidios y los que las prometen durante las campañas electorales (no digo campañas políticas, porque política es otra cosa).
Y no entiendo esa lógica, los mismos noticieros que cubrieron las elecciones de Venezuela y mostraron varios programas chavistas, entre ellos los mercados populares, como muestra de populismo, cubren ahora las extensas filas de los colombianos para recibir limosna y el aumento de familias subsidiadas, como un gran logro del estado y el gobierno colombiano…

¿Alguien me puede explicar esto?