Está noche (17/06/12) los
noticieros colombianos se mostraron preocupados por el corte del servicio de
agua en tres ciudades –Cali, Ibagué y Armenia- sufrían por la falta de agua
potable durante 24 horas, está situación sin duda es muy grave, pero a la vez
es indignante ver la poca importancia que le dan a una situación 384 veces más
grave (hasta el día de hoy). La ciudad de Yopal con entre 130 mil y 150 mil
habitantes, desde hace más de un año sufre de falta de agua potable, desde el
29 de mayo del año 2011 y es una situación grave a la que se han tenido que
adaptar heroicamente desde el principio pues siempre las medidas han sido
insuficientes. En este punto de la reflexión creo conveniente explicar que mi
vínculo con Yopal es reciente de hecho conocí Yopal cuando esta crisis inicio,
por razones laborales como muchos colombianos he tenido que desplazarme a esta
ciudad durante el último año. Recuerdo esos primeros días como el paisaje de la
ciudad era extraño, casas y oficinas con baldes ollas y todos los recipientes
posibles esperando recibir de la misma lluvia el agua necesaria para poder
seguir desarrollando sus vidas con la mayor “normalidad” posible. También
recuerdo la retórica de muchos líderes prometiendo una pronta solución definitiva
a este problema. Pero las cosas se han ido diluyendo y quedando en el aire como
muchas de las promesas que por años hemos escuchado los habitantes de esta
mitad de Colombia abandonada y desangrada que es la Orinoquia. Volví a Yopal y
a Casanare en el momento más candente del proceso electoral regional, asistí, o
mejor dicho coincidí en varios escenarios y debates políticos y con tristeza vi
y oí que la bandera del actual gobernador no era el retorno del agua en Yopal,
si no el ofrecimiento de conciertos de Vicente Fernández en todos y cada uno de
los pueblos del departamento (ofrecimiento que por cierto no va a cumplir).
Esto lo comento simplemente para demostrar que el abandono de esta ciudad en
particular y de la región en general es producto en gran parte del auto
abandono y la actitud negligente de la clase dirigente local.
Más de un año sin agua y las
cosas parecen no cambiar por algún tiempo y mientras tanto esta ciudad y sus
habitantes seguirán sufriendo del abandono de los medios de comunicación
nacionales, ni siquiera el impulso que desde Twitter dieron algunos pobladores
de Yopal a esta causa con el Hashtag #YopalSinAgua que se convirtió en
tendencia por pocos días y después como por arte de la magia de la velocidad
informativa actual se desinfló y prácticamente desapareció del ámbito nacional.
De todo corazón espero que por lo
menos este problema tanga rápida solución y que el gobierno central y el local
se pongan de acuerdo de forma rápida y efectiva para que la gente de Yopal y
sus habitantes ocasionales podamos gozar a plenitud de las maravillas que
ofrecé.
1 comentario:
Bien Juanito, siempre es oportuno transmitir la información que no vende.
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